Una Oración a la Divina Misericordia por la Sanación
La devoción a la Divina Misericordia nació de las visiones de Jesús que tuvo Santa Faustina Kowalska en la década de 1930, centradas en la frase 'Jesús, en ti confío'. Esta breve súplica de sanación se apoya en esa misma confianza, para quien busca una oración rápida en vez de la Coronilla completa.
Jesús, en ti confío. Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, por la sanación de mi cuerpo y de mi alma, y por la sanación de todos los que hoy sufren alguna enfermedad. Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén.