De Profundis (Salmo 130) por los Difuntos
Este salmo se ha rezado por los difuntos desde la Iglesia primitiva y forma parte del Oficio de Difuntos y de las liturgias funerarias. Su grito inicial, "desde lo hondo a ti grito, Señor", da voz al dolor mientras pone la esperanza firmemente en la misericordia de Dios.
Desde lo hondo a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz. Estén tus oídos atentos a la voz de mi súplica. Si tú, Señor, llevas cuenta de los delitos, ¿quién, Señor, podrá resistir? Pero de ti procede el perdón, y así infundes temor. Espero en el Señor, mi alma espera en su palabra. Mi alma aguarda al Señor más que el centinela la aurora. Espere Israel en el Señor, porque del Señor viene la misericordia, y la redención copiosa. Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua. Amén.