San Juan Fisher y Santo Tomás Moro

Dos ejecuciones, separadas por dos semanas
El 22 de junio de 1535, un anciano obispo llamado Juan Fisher fue conducido a Tower Hill, en Londres, y decapitado. Llevaba más de un año encarcelado en la Torre, con la salud quebrantada, despojado de su diócesis, y con ocasiones repetidas para firmar un documento que se negó a firmar. Catorce días después, el 6 de julio, un antiguo Lord Canciller de Inglaterra llamado Tomás Moro lo siguió al mismo cadalso, por negarse exactamente al mismo juramento.
Hans Holbein el Joven, Sir Thomas More, 1527, Frick Collection, Nueva York — dominio público.
Los dos hombres se conocían desde hacía años, se movían en círculos afines del mundo académico y del servicio real inglés, y, en el acto final de sus vidas, llegaron cada uno por su cuenta a la misma conclusión: que ningún rey terreno, por poderoso que fuera, tenía autoridad para nombrarse a sí mismo cabeza de la Iglesia de Cristo. La Iglesia los conmemora hoy juntos, el 22 de junio, reconociendo que sus historias, aunque construidas sobre trayectorias distintas, convergen exactamente en ese punto.
Quién fue Juan Fisher
Nacido hacia 1469, Juan Fisher ascendió en las filas de la Iglesia y la vida académica inglesas apoyado en buena medida en una erudición genuina y una integridad personal más que en la maniobra política, aunque sus contactos eran considerables. Llegó a ser canciller de la Universidad de Cambridge, cargo que ocupó durante décadas, y fue tutor del joven príncipe que más tarde sería Enrique VIII, lo que le dio con el rey una relación personal que se remontaba a la infancia de este. En 1504 fue nombrado obispo de Rochester, una de las diócesis inglesas más pobres, cargo que mantuvo el resto de su vida aun cuando tenía a su alcance nombramientos más lucrativos, una elección que sus contemporáneos consideraban propia de su humildad personal.
Fisher gozaba de amplio respeto en toda Europa como teólogo, y sus escritos contra los primeros reformadores protestantes, en particular Martín Lutero, se leyeron mucho más allá de las fronteras de Inglaterra. Sirvió también durante años como confesor de la abuela de Enrique VIII, Lady Margaret Beaufort, y ayudó a fundar dos colegios de Cambridge con fondos que ella aportó. Cuando Enrique VIII buscó la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón para poder casarse con Ana Bolena, Fisher se convirtió en uno de los defensores más abiertos de la reina, argumentando pública y repetidamente contra la anulación, tanto en el plano legal como en el teológico.
La ruptura con el rey
La ruptura de Enrique con Roma se desarrolló a lo largo de varios años, a comienzos de la década de 1530, y culminó con el Acta de Supremacía de 1534, que declaraba al rey, y no al papa, cabeza suprema de la Iglesia en Inglaterra. Junto a ella llegó el Acta de Sucesión, que exigía un juramento que reconociera la legitimidad del matrimonio de Enrique con Ana Bolena y, de manera implícita, el rechazo de la autoridad papal sobre la Iglesia inglesa. Fisher se negó a prestar el juramento en la forma en que se le presentó, y fue encarcelado en la Torre de Londres en 1534.
Estando preso, el papa Pablo III lo nombró cardenal, un honor que, según relatos ampliamente repetidos, no hizo sino endurecer la determinación de Enrique contra él; se dice que el rey comentó que enviaría la cabeza de Fisher a Roma para que fuera ella misma a buscar el capelo cardenalicio, aunque la formulación exacta de esa frase varía según las fuentes históricas y debe tratarse como tradición popular más que como cita directa verificada. Fisher fue juzgado por traición, sobre la base legal estricta de haber negado la supremacía del rey sobre la Iglesia, condenado y ejecutado el 22 de junio de 1535.
La negativa paralela de Tomás Moro
Santo Tomás Moro, antiguo Lord Canciller de Inglaterra y autor de Utopía, siguió un camino muy paralelo. Moro había renunciado a su cancillería en 1532 antes que seguir respaldando el rumbo tomado por el rey, se había retirado a la vida privada y, al igual que Fisher, se negó a firmar el Acta de Sucesión en la forma que exigía rechazar la autoridad del papa. Fue encarcelado en la Torre el mismo año que Fisher, y permaneció allí más de un año antes de su propio juicio y ejecución, el 6 de julio de 1535, apenas dos semanas después de la muerte de Fisher. Su negativa compartida, su encarcelamiento en la misma fortaleza y sus muertes con días de diferencia por el mismo cargo unen sus historias de un modo que siglos después la Iglesia reconocería formalmente.
Canonizados juntos
Ambos fueron beatificados en 1886 y canonizados juntos por el papa Pío XI el 19 de mayo de 1935, cuatrocientos años después de sus muertes, un emparejamiento deliberado que reconocía lo que sus contemporáneos ya habían entendido: que Fisher y Moro no eran dos víctimas cualesquiera de un mismo rey, sino dos hombres que, desde posiciones distintas en la vida —un obispo y un laico—, llegaron a la misma conclusión sobre dónde residía en última instancia la autoridad espiritual. El papa Juan Pablo II nombró más tarde a Tomás Moro patrono de los gobernantes y de los políticos, en el año 2000, en reconocimiento de su testimonio particular como laico en un cargo público que eligió la conciencia por encima de la carrera.
Por qué se los recuerda juntos
Su fiesta conjunta no es una mera comodidad de calendario. Refleja un momento histórico concreto en el que la ruptura de la Iglesia inglesa con Roma obligó a personas de todos los niveles de la vida pública —clero y laicos, académicos y cortesanos— a elegir entre la supervivencia política y la convicción religiosa. Fisher y Moro representan, respectivamente, los más altos rangos de la jerarquía eclesiástica y del gobierno real de Inglaterra, y ambos eligieron el mismo camino costoso. Su conmemoración conjunta es un recordatorio de que la crisis de la Reforma inglesa no fue una disputa teológica abstracta confinada a obispos y teólogos, sino una exigencia que llegó hasta la conciencia de cualquiera que ocupara una responsabilidad pública, llevara o no mitra, o sirviera o no en una corte real.
Trivia
¿Por qué se celebra a San Juan Fisher y a Santo Tomás Moro en la misma fiesta?
¿Quién fue San Juan Fisher?
¿Qué era el Acta de Supremacía que ambos se negaron a aceptar?
¿Cómo se relacionan Juan Fisher y Tomás Moro con la propia historia de Santo Tomás Moro?







